< Regresar

Un cuento para Édrian Alexander

Foto de perfil Creado por Carlos el 01/08/2025
Descargar PDF

¡Comparte esta mágica historia!

QR

Édrian Alexander era un niño con una imaginación gigante, tan grande que a veces se le atascaba en la cabeza un pastel de chocolate con glaseado de fresa y una pizza con piña. Le encantaban los perros juguetones, los gatos ronroneantes y la música alegre que salía de la radio de su abuela. Un día, mientras jugaba en el jardín de su casa, Édrian encontró un mapa antiguo escondido bajo una maceta de geranios. El mapa, amarillento y desgastado, prometía un tesoro escondido en el Castillo de las Nubes, un lugar que solo se decía existiera en las historias de su abuelo.

Ilustración del cuento

Edrian, con el corazón latiendo rápido y el mapa apretado en la mano, sabía que tenía que ir. No era un aventurero cualquiera; Édrian era valiente, aunque a veces, como cuando se le caía un pedazo de pastel, se sentía un poco nervioso. Decidió pedir ayuda a su mejor amigo, Leo, un niño con una sonrisa tan brillante como la estrella más pequeña del cielo. Juntos, inventaron una mochila con un pastel de manzana (para el viaje, por supuesto) y una caja de pizza (para el camino). “¡Vamos, Édrian!” exclamó Leo, “¡Encontraremos el tesoro!”.

Ilustración del cuento

El viaje al Castillo de las Nubes no fue fácil. Tuvieron que cruzar el Bosque Susurrante, donde los árboles hablaban en melodías suaves y los duendes jugaban a esconderse detrás de las hojas. Tuvieron que sortear el Río Burbujeante, donde las aguas brillaban con todos los colores del arcoíris y las pequeñas criaturas acuáticas intentaban atrapar sus pies con sus tentáculos de algas. Finalmente, llegaron al pie del Castillo de las Nubes, una imponente estructura de piedra que se elevaba hacia el cielo, rodeada de nubes blancas como algodón de azúcar.

De repente, de la cima del castillo, descendió un dragón. No era un dragón feroz y amenazante, sino un dragón amable con escamas doradas que brillaban a la luz del sol y un ronroneo suave que hacía vibrar las nubes. El dragón, cuyo nombre era Cinder, les dijo que el tesoro no era oro ni joyas, sino una melodía mágica capaz de traer alegría a todos los corazones. Cinder les explicó que la melodía estaba guardada en una gárgola sentada en una torre del castillo, pero la gárgola había perdido su voz.

Ilustración del cuento

Para ayudar a la gárgola, Édrian y Leo tuvieron que resolver un acertijo planteado por el mago de la torre, un anciano de barba blanca y ojos brillantes que llevaba un sombrero puntiagudo y unos lentes redondos. El acertijo les pedía que encontraran tres ingredientes mágicos: una lágrima de risa, un pétalo de esperanza y una nota de alegría. Édrian y Leo, con la ayuda de Cinder, encontraron los ingredientes: la risa de un niño jugando, el pétalo de una flor que había sido cortada por el viento y una melodía que tocaba la brisa entre las hojas.

Ilustración del cuento

Al colocar los ingredientes en el corazón de la gárgola, la gárgola recobró su voz y comenzó a cantar una melodía maravillosa. La música llenó el castillo y, luego, se extendió por todo el mundo, llenándolo de alegría y armonía. Édrian y Leo celebraron con una pizza con piña (admitieron que no podían resistirse) y un pastel de chocolate con glaseado de fresa. Aprendieron que la verdadera aventura no está en encontrar un tesoro material, sino en la amistad, la valentía y la capacidad de ayudar a los demás. Y, sobre todo, aprendieron que incluso el dragón más amigable y la gárgola más triste necesitan un poco de música para sonreír.

Desde ese día, Édrian Alexander y Leo se convirtieron en los protectores de la melodía mágica, asegurándose de que siempre llegara a todos los corazones. Y cada vez que escuchaban una canción alegre, recordaban su aventura en el Castillo de las Nubes y la lección que aprendieron: que la mayor riqueza no se encuentra en los objetos, sino en las experiencias compartidas y la magia de la amistad.

Ilustración del cuento Ilustración del cuento

Comentarios (0)

Inicia sesión para dejar un comentario.

Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero!

×

Comparte Escaneando

Otro usuario puede escanear este código con la cámara de su teléfono para abrir el cuento al instante.